BUITRE DESCALZO / De Silvia Ortiz, Ojo de Pez II: Humanidad Arañada, 2015.

13439223_1035754066502255_6531906918475864489_n

De Silvia Ortiz, Ojo de Pez II: Humanidad Arañada, 2015.

 

 

BUITRE DESCALZO

 

He detenido mis versos esta noche
los he sitiado de luces olvidadas
entre el paso a paso en que
Ernesto Felipe solía cantar
lo he visto desde tiempo cruzar la calle
lo he observado con calma
y curiosa ternura en las puertas del olvido
he caminado sus miedos
sus entretelones
la furia de sus tardes
su apacible despertar
su mirada melancólica justo al borde
de su enfermedad mental
he ingresado a las tiendas
del supermercado sin que él lo haya notado
por temor al buitre descalzo

El contacto de turistas
el encendido flash bajo el río Snake
discurre por encima de sus presas aguas
como duro asfalto
el riguroso destino popular
de Washington DC
los numerosos monumentos y museos
en sus respectivos trazos teológicos
Ernesto Felipe duerme

La costura invisible en el dobladillo
de su saco ha embebido la copa
y fue su casa el perchero
de mis versos esa noche
la impropia conducta de encerronas y caídas
de embriaguez y de tumbos y más tumbos
en terrenos de trance depresivo
su espíritu en tinieblas va
en las casas derrumbadas
de solo verte llorar poco a poco
ha sofocado las lentejas de tu ropa

Cuéntame Ernesto Felipe
si en este verso sagrado se desplaza
el agua del mar sobre el rostro de corales
cuéntame de tus hazañas nocturnas
del laberinto de inciensos
en el espectro acabado y la valija escondida
cuéntame ¿de qué modo asiste la mañana
en el cascabel de dudas?
cuéntame ¿de qué modo la amenaza acuña
el infarto de tu sueño?
cuéntame ¿qué detiene el arco de tus libros
y los asientos mojados?
cuéntame ¿en qué pieza de porcelana escondes
el cigarrillo apretado en tus dientes fatigados?
en la puerta de la salud mental
otra intimidación acude
ya no cabe el grito desde el púlpito mental
donde todos circulamos
la letra muerta de un libro

El deterioro del mar persiste
en no entender el dilema
en escombros de otras calles se mudaron
ante el depresivo panorama
que atrapa el bosque complejo
en el juego de ojos escépticos
entre reflejos transversos
entre magníficos colores
unos cuantos nos queremos salvar
¿se puede volver del lodo de conciencias
en que aborda el pantanal?
el encierro fatal ha de abordar una queja
en los años de un solo trinar

Una decepción enorme me ataja
un ser amado importante
en abuso del alcohol
y no sabes amigo lector
lo incierto que puede ser
de este lado el acomodo en la vida del gemido
por alcanzar la victoria
un desorden biológico
es la cuesta arriba del ahogo
mucho ladrido en su pecho
mucho cardumen en juego
y el disfrute de su sueño
es su coraza dormida
dormida de tanto llorar

De nada escribo este tema
en el alba secreta
en que escalan a mi cama
el redunde de la lluvia
al verme totalmente desnuda
y si te vas por la tangente
de reparo entre mi sueño
un niño digita el viento
por ver al ángel caído
en el campo del vaivén
su memoria en el sexo
de su paraje angustioso
clave perfecta del pensamiento suicida

En las familias cercanas se soporta el recelo
el abrazo circulante del calor conocido
¿qué me dices del trastorno cerebral severo
y del esfuerzo en el médico asistente?
¿qué me dices de lectores fraudulentos investidos
de extensas descripciones que a conjuro descienden
de los cielos al infierno?
¿qué me dices de las voces infinitas en las noches
de diseños que los lleven a una cura superable?

Otras voces en el interior de este drama
es la historia de musgos
de la propia esquizofrenia
como el lirio en un botón
las escenas no exentas de pavor
un mundo irreal o imperfecto
la observancia risible en cada telón
por la esquela no llegada
por la firma deseada
y el contrito episodio
¡no me dejes por favor!

Del trastorno bipolar poco se sabe
es Eduardo Felipe el que describe
las cuentas entre sus dedos mordidos
por las notas en sus manos
y las parras obligadas de su olvido
es Eduardo Felipe el que espera
aquella columna nueva
y el gentío a su costado
a pocos les importa el dolor
¿qué explicación excelsa me llevo cuando se te pegan
los brazos en un tumulto fingido?
¿qué ánimo o desánimo ingresa
en lo serpentino de tu ser?

A diario intento la acaricia en tus ojos
¿a quién le incumben las largas cuencas juiciosas
en lo endeble de tu rostro?
¿a qué amores profundos acudes en la visita degradada
en los mares escondidos?
enfermedad del cerebro ¿y qué?
¿qué de aquellos que sin estar presos
de una bipolaridad trazan desazones
en el universo cada vez más proscrito?
qué hay del que ingiere pastillas de colores
en la fe de sus efectos
en la calma compacta del sol
en el tragaluz de ánimos inusuales
los he visto
los he sentido a todos encogiéndose
en el mal de la depresión
y dime tú ¿qué hiciste?
¿conoces acaso el abrazo en el terror?
¿qué altibajos frecuentas hermano mío?
yo deseo en este verso noches sumadas
para el desvelo y el cultivo de lecturas
y en tus ojos un te quiero.

 

 

13754603_1051355851608743_688951099928638912_n

Ojo de Pez II: Humanidad Arañada, 2015.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s