Quiero dedicarle al 21 de Septiembre 2018-Día Internacional de la Paz (Mi reflexión sobre la Ética de Hoy ) / Susana Roberts

Quiero dedicarle al 21 de Septiembre 2018-Día Internacional de la Paz.
Mi reflexión sobre la Ética de Hoy

 

Susana Roberts

En un texto inspirado en una imagen publicada hace unos días en Facebook sobre un joven que risueñamente maneja una motocicleta y carga en ella más de cinco canes con un título que dice: “Yo dentro de unos años”. Una imagen que da mucho que pensar, capaz que solamente está reflejando un estado de lo que para él significa ser feliz. Imaginé el rol de los animales en su vida, despreocupado y consigo mismo, imaginé la soledad de los otros y el importante rol en aumento y humanizado de las mascotas. (cada vez hay gente más sola…)
¿Que será del vivir dentro de un tiempo aquí en Occidente?-
El saber vivir proviene del Oriente por excelencia donde el pensamiento no divaga en abstracciones, sino que se interroga acerca del vivir. La existencia asolada por el mal, el hambre, las enfermedades, la miseria. Países como India, China y Japón fueron asoladas por guerras en un mundo retirado de toda filosofía, una vida retirada de sí misma. Eso es sabiduría.
Para esa cultura su objetivo no es alcanzar la verdad ni se indaga de que debemos saber para lograrla, para ellos son evasiones.

En el libro Mahabharata, lleno de epopeyas, luchas y derramamientos de sangre, Arjuna, en momentos de descanso, se relaja y piensa profundamente como sería una vida ética y sin dolores. Se pregunta cómo ser felices después de haber asesinado a sus hermanos y así comienza el largo diálogo con el dios Krishna, ese diálogo se basa en la doctrina hinduista y budista conocido como el Bagavadgita. Esta característica que se detiene en meditaciones internas creció en todas las culturas, al margen de las guerras y masacres.
Países sufridos se preguntan qué hacer para no estar mal, a diferencia de Occidente que buscamos estar bien, por ende, la felicidad. En el Oriente se fueron construyendo templos, liturgias, múltiples divinidades, el yoga, y al pueblo no le basta rezar, necesita visitar a sus muertos, ceremonias, concreciones donde aferrarse, porque la mente sola conduce a la desesperación.

Dentro de los grandes conceptos universales, el hombre llega a ser humano cuando comparte ese diálogo con los otros, desde su espacio espiritual, su vida expuesta en público, por muy intensamente que las cosas nos afecten, por mucho que puedan emocionarnos no se hacen humanas para nosotros sino en el solo momento que podemos debatirlas con nuestros semejantes, porque en ese hablar es donde aprendemos a ser humanos.

Para hablar debemos hacerlo con ética, y ese es el peor defecto de este tiempo, hemos perdido la brújula del bien y del mal, ese cuestionamiento que la razón produce sobre la razón misma sobre el tema principal de lo le está permitido y que no al hombre. La ética es un derivado de la religión, de las normas morales, y en estos tiempos se quedó sola, sin asidero, y con angustia. Estamos viviendo contradicciones todo el tiempo, la crisis en la estructura de nuestro ser, de nuestra cultura, de nuestras relaciones. Amor al prójimo en ciertas horas, y el uso del prójimo en otras, y así, sobrevivimos.

Contraposiciones, se mezclan las éticas de occidente, las vías religiosas dentro de la mente contemporánea, de allí la crisis y las neurosis. Hay intereses contrapuestos, los del individuo como tal y su alma y como ser social histórico. En pleno siglo XXI caen los muros de la religión, prevalece el individuo, el feminismo, la revolución sexual. El pecado ahora es ser virgen.
Esta nueva humanidad ahora es hedonista, entroniza el placer por sobre todas las cosas, toma impulso, libido, libertad, que cada cual sea sí mismo. Falta la ética, y la vida inter-humana está naufragando, la familia, los compromisos, la responsabilidad. El problema es como fundamentar la ética que se está deshilachando. La cultura no responde, los filósofos no lo hacen, nadie toma riesgos, entonces ¿nos queda alguna prescripción que no sean pastillas?, esas que han sobrepasado la cultura, donde el hombre sigue muy informado, se llena de tareas y está vacío por dentro.

Un tema largo y preocupante para la educación del futuro ,pasando por múltiples pensadores, concluyo con la maravillosa reflexión de Espinoza contenida en su libro “Ética”, un libro lleno de teoremas, geometrías encadenadas racionalmente sobre las verdades humanas que son eternas. Nos dice que arribar a esas verdades está la dicha, por lo tanto desde ese punto de vista nada es malo ni nada es bueno, no es mejor una puesta de sol, que una araña devorándose un insecto, ambas son parte de la naturaleza, pero nosotros siempre medimos de acuerdo a nuestros intereses como buenos y malos, si la mente asciende hasta Dios no lo veríamos así, no nos inmutaríamos, no lloraríamos, no reiríamos, solo comprenderíamos, eso sería la felicidad. Pero para esto hay que desandar todo lo aprendido de la historia y la educación para vivir con la verdad.

Entonces en estos tiempos como pensar en la Paz como una verdad eterna, cómo educar en la paz si se carece de normas morales, y se la ve tan lejana, hasta convertirse en utopía, y la verdad es que en este mundo moderno está lleno de muchos sustitutos que no traen felicidad y se trata de una utopía encubierta, un mundo de contradicciones, de comunicaciones sordas. Hay mucho que hacer y de muchos para encontrarnos en el diálogo interno y externo y lograr vencer las diferencias que nos separan. Hoy no se necesita gente exitosa, se necesitan más pacifistas, más literatos, más voluntades para lograr vivir en un mundo en Paz, lo dijera el Dalai Lama.
Somos seres racionales, el uso de la razón surgió en Grecia, de allí los filósofos, los matemáticos, los médicos. También el arte, la literatura, la historia, la mitología, y todos los pequeños y grandes ingredientes del resto de la cultura humana. Lo primero es la Gnosis: “conocimiento”, particular, oculto, misterioso, que funde temas religiosos con temas filosóficos y temas mitológicos. Ante la crisis la primera reacción del hombre es responder, aquí la primera reacción es esconder en grupos herméticos que guardan ese saber, allí se mezcla el fetichismo con metáforas oscuras. La idea de inmortalidad que encontramos en Platón tiene raíces en la religión de Orfeo. Parece que ante el misterio la racionalidad se detiene, la vida que es movimiento y cambio se resiste a ser comprimida por la inteligencia en fórmulas definitivas. La religión es una reacción del hombre ante el misterio y el arte también, son formas no racionales o de plasmación de imágenes para captar la realidad.

El hombre ante su situación límite, su sapiencia se diluye y aparece el homo credents, creyente no solo de Dios , sino de toda cultura de creencia .el sapiens se nutre de ideas, trabaja, educa, etc. y sabe que esto es bueno, que va hacia algún lado. Ideas en la superficie, creencias en el fondo. Es la complejidad humana donde la ética no debe desaparecer, es lo más importante en la cultura de los pueblos, de cada ser racional, para su propia integridad, y en consecuencia para desarrollarse como un ser altruista y eficiente en el vasto mundo del diálogo…..con todo ser vivo, pero principalmente consigo mismo y con los demás.

Copyright-Susana Roberts.2018

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