ALICIA Y LA OLLA / Poema de Floriselda Camejo Hernández 

Poema de Floriselda Camejo Hernández 

 

ALICIA Y LA OLLA

La lluvia parecia interminable …
Las matas no tienen ni siquiera un mango
Alicia observa por una persiana un día gris y muy frío…La abuelita sale de la habitación
Se sienta en su balance con una toalla en el cuello bien abrigada y Pregunta ¿Dónde está
tú Mamá? Durmiendo la siesta responde Alicia
En ésta casa no se come? No hay nada abuela
Yo también estoy que me suenan las tripas
La anciana comienza a narrarle anécdotas de su juventud y se relamia los labios arrugados sin dientes al hablar de los chicharrones con yuca que hacía su Mamá cuándo eran días lluviosos, ordeňabamos las vacas y tomábamos café con leche caliente mijita
También hacíamos queso fresco con tasajo
Pero yo no sé cómo ustedes viven con pan y café claro, Eran otros tiempos cuándo Dios
Andaba por el mundo… Alicia la mira con tristeza al saber que tiene hambre y la escucha con atención y empieza a planear una buena idea para poder comer algo…Para aquel entonces una de las hermanas de la chica se había casado con un Policía de la provincia de Camagüey . Era un hombre buenísimo Álex, Alicia le dijo vamos a ir al Mirador de la Loma de la Cruz al restaurante, llevamos una olla y traemos comida cocinada para todos, Ponte el traje de Policía para poder resolver porque era pleno Periodo especial una cruel miseria
en todo el País, con tanta desolación que aquel
Traje de Policía era la salvación de la época
Todo era difícil, La pobre chica coje una olla grande y salen bajo las llovizna con la ilusión de regresar con algo para calentar el estómago…
Muerta de risa flaquita pero llena de energía
Empiezan a subir escalón por escalón, paraban
Para respirar aire fresco y seguían con la meta
de llegar arriba y llenar la olla de comida rica
Al fin logran subir los trescientos sesenta y seis escalones, sin pensar en el hambre veía cada vez más cerca el restaurante
Al fin llegaron, al llegar se le destruye el castillo que llevaba en mente, Pues el local
Estaba cerrado por fumigación, Allí parecía que habían arrastrado muertos, se miraron la chica y el cuñado y se empiezan a reir pues tenían que volver a bajar los trescientos sesenta y seis escalones bajo la lluvia …
Sin dudarlo van bajando ya era muy oscuro
Al final llegan abajo, Pero Alicia iba planeando Travesura mientras bajan, el cuñado con las piernas en un temblor iba rumbo a la casa que estaba cerca de allí, Ella le dice Alex no podemos llegar con las manos vacías, No,
Vamos a ir al Motel el Bosque que también tiene restaurante, Alex con una sonrisa espléndida acepta y comienzan a caminar
Pues era lejísimo y todo era a pie, camina, Y camina van con hambre pero con esperanza de encontrar algo, Alicia no se daba por vencida y más cuando se trata de la familia
Empapados cómo dos pollos mojados logran
Ver a lo lejos la bajada de la lomita de la taberna de Pancho y aceleran el paso logran llegar, En la puerta los detiene un custodio los mira de arriba abajo con aquella olla más grande que Alicia, mientras el cuñado se da a la tarea de convencer al hombre la chica se saboreaba con el olor a comidas ricas que sale del restaurante que sólo era para huéspedes
Pero al final los dejan entrar en una mesa de lujo con mantel y flores en el centro
Los dos cuñados no hallaban dónde esconder la enorme olla, pero eso no era nada,
Lo peor cuándo el camarero le pregunta que van a ordenar le traen una jarra de agua fría
Y cómo ellos eran dos, sólo tenían derecho a dos platos, le traen los dos platos después de una hora de estar sentados sufriendo al ver los demás comer y beber refrescos, se toman la jarra de agua fría y cuándo le traen el pedido
Miran a todos lados para echarlo en la olla y pararse corriendo para Coger la abuela despierta, En la casa todos los esperaban con ansias, Alex que nunca perdía el sentido del humor mira las dos raciones de comida en el fondo de la olla y se empiezan a reír pues era tan poca que las dos pelotitas de arroz y los filetes cómo una cuchilla de afeitar de finos
Pero dicen algo es algo, discretamente no comen absolutamente nada, se levantan con discreción y ninguno quería llevar la olla
Alicia sale puerta afuera y obliga al cuñado a cogerla y salir tras ella que traía una llenura de agua fría, emprenden el viaje a casa con una
Felicidad difícil de describir, camina y camina
Por largas dos horas hasta que fueron llegando al barrio suben la lomita y entonces Alicia coge la olla y llega con una alegría,.la
Madre Edit sorprendida porque nadie en aquel momento traía comida buena, quitó la tapa y sintió el olor a bistec de res y al verle la alegría de su rostro empezó a repartir, la chica al darse cuenta que no iba alcanzar en voz alta le dice Mamá por mi y Alex no te preocupes ya comimos, estamos super llenos y le hace un gesto con los ojos al cuñado que después la quería matar jjjjj Estaba tan cansada y hambrienta que se alejó lentamente viendo a su abuela comer. Hasta mañana se tiró de golpe en la cama escuchando las gotas de lluvia y mirando al techo planea la travesura del nuevo día. Se fue quedando profundamente
dormida por el hambre y el cansancio…

Autor: Floriselda Camejo Hernández 
País: Cuba Usa 
D.R.A

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