Fragmentos de 183: “Mis tardes con Don Genaro” / José Revello

José Revello

SOBRE LA NOCHE DE LOS TIEMPOS.
El tiempo del no tiempo

HISTORIA DE LA ETERNIDAD. (Formación decimal astronómica)

Fragmento-183 

La tarde, mansa y sin prisa, se iba retirando yendo hacia el ocaso. Pero aún faltaban algunas horas. Don Genaro se tomó su habitual descanso. Nos tomamos los últimos mates, ya casi no había agua en el termo, y me dedique, como me propuse en esas jornadas, a reiniciar mis apuntes. Así fui anotando y comentando ciertas cosas con mi añorado amigo, dándole mayor cuerpo a cuanto iba exponiendo en mis páginas. Don Genaro, antes de proseguir, hizo aquel comentario.
-Finalmente mi hijo, a esta altura de lo que vengo exponiendo, vamos a conocer ciertos detalles del enigmático “cuerpo de la finalidad”.
Después, por lo cual, reanudo su relato.
EL CUERPO DE LA FINALIDAD
EL Cuerpo de los Finalistas Mortales, representa el destino presentemente conocido de los mortales ascendentes del tiempo y el espacio, fusionados con el Ajustador. La “chispa” del átomo Maestro original. Pero -índico – existen otros grupos que también se asignan a este cuerpo. El cuerpo primario de finalistas está compuesto como sigue:
1. Nativos de Havona.
2. Mensajeros de Gravedad.
3. Mortales Glorificados.
4. Serafines Adoptados.
5. Hijos Materiales Glorificados.
6. Criaturas Intermedias Glorificadas.
Estos seis grupos de seres glorificados componen este singular cuerpo de destino eterno. “Creemos conocer -cita una de estas Jerarquías- su tarea futura. Pero no estamos seguros. Aunque el Cuerpo Mortal de la Finalidad se está movilizando en el Paraíso y actualmente ellos ministran tan ampliamente los universos del espacio y administran los mundos establecidos en luz y luminosa vida, su destino futuro seguramente ha de ser en universos del espacio exterior que, presentemente, se están organizando. Por lo menos, eso es lo que se conjetura en Uversa.” El cuerpo -prosiguió Don Genaro- está organizado de acuerdo con asociaciones de trabajo de mundos del espacio y en concordancia con la experiencia asociativa adquirida a lo largo de la prolongada carrera ascendente. Todas las criaturas ascendentes admitidas a este cuerpo, son recibidas en igualdad, pero esta excelsa igualdad no invalida de ninguna manera la individualidad ni se destruye la identidad personal. Las jerarquías de Uversa -acoto el anciano- pueden discernir inmediatamente al comunicarse con un finalista, si éste es mortal ascendente, un nativo de Havona, un serafín adoptado, una criatura intermedia o un Hijo Material. Durante la actual edad universal, los finalistas retornan para servir en universos del tiempo. Se los asigna a tareas sucesivas en distintos superuniversos, pero no en su superuniverso nativo hasta que no hayan servido en otras seis supercreaciones. De este modo adquieren el concepto séptuple del Ser Supremo. Una o más compañías de finalistas mortales -según se informó- están constantemente al servicio en la tierra. No existe dominio del servicio universal -continuo el anciano- al que no sean asignados; funcionan universalmente con períodos alternados iguales de tarea asignada y de servicio libre. No se tiene idea alguna sobre la misteriosa naturaleza de la organización futura de este grupo extraordinario. Pero los finalistas son ahora un cuerpo absolutamente autogobernado. Eligen sus propios líderes y directores permanentes, periódicos y de asignaciones. Ninguna influencia exterior puede ejercer presión alguna sobre su política y su juramento de lealtad, se presta sólo ante la Trinidad del Paraíso. Los finalistas mantienen su sede central en el Paraíso, en los superuniversos, en los universos locales y todas las capitales de división. Son una orden totalmente separada de la creación evolucionaria. No son dirigimos ni controlamos directamente por nadie, y sin embargo, son absolutamente leales cooperando siempre con todos los planes de los universo locales y sus Jerarquías. Son en efecto las almas verdaderas, probadas y fortalecidas del tiempo y del espacio, que se van acumulando —como sal evolucionaria del universo— y están protegidos para siempre tanto contra el mal como contra el tropiezo de la falta y la imperfección.
Don Genaro hizo un breve silencio. Y mirándome, con voz suave y aún emotiva, hizo aquel comentario.
-¿Te das cuenta mi hijo, que gran parte de ese misterioso cuerpo de la Finalidad, son de origen humano del tiempo y el espacio? Y si bien existen otras especies distintas, puede se asemejen de alguna manera a nuestra genealogía biológica.
Asentí. Motivado por esa narración, me sentí casi maravillado por esa fantástica posibilidad. El anciano, para no perder su ilación, siguió su historia.
1. LOS NATIVOS DE HAVONA
Muchos de los nativos de Havona que sirven como maestros en las escuelas de capacitación de los peregrinos del universo central, desarrollan una relación muy íntima con mortales ascendentes. Y sienten aún mayor intriga por el trabajo y destino futuro del Cuerpo de los Finalistas Mortales. En el Paraíso se mantiene, en sede administrativa central del cuerpo, un registro de los voluntarios de Havona, presidido por el asociado de Grandfanda. Hoy -en esta tranquila tarde de la tierra- encontrariamos millones y millones de nativos de Havona en esta lista de espera. Estos seres perfectos de creación directa y divina son de gran ayuda para el Cuerpo Mortal de la Finalidad e indudablemente, serán de mayor servicio en el futuro distante. Proporcionan el punto de vista de los seres nacidos en la perfección y plenitud divina. Los finalistas de este modo, abrazan ambas importantes fases de la existencia experiencial perfecta y perfeccionada. Los Nativos de Havona deben adquirir, en enlace con los seres evolucionarios, ciertos desarrollos experienciales que crearán en ellos mismos, una capacidad de recepción para el otorgamiento de un fragmento del Espíritu del Padre Universal. El Cuerpo de Finalistas Mortales tiene como miembros permanentes sólo a aquellos seres que se han fusionado con el espíritu de la Primera Fuente y Centro o que, como Mensajeros de Gravedad, incorporan en forma innata este espíritu de Deidad el Padre. El cuerpo recibe los habitantes del universo central en una relación de uno por mil, una compañía de finalistas. El cuerpo está organizado para servicio provisional en compañías de mil, siendo las criaturas ascendentes 997, con un nativo de Havona y un Mensajero de Gravedad. Los finalistas de este modo se movilizan en compañías, pero el juramento de la finalidad se administra individualmente. Es un juramento de implicaciones enormes y de magnifica importancia eterna. El nativo de Havona toma el mismo juramento y se vuelve por siempre un miembro del cuerpo. Los alistados de Havona siguen a la compañía de su asignación. Dondequiera que vaya el grupo, van ellos. Y -según dicen estas fuentes- deberíamos ver su entusiasmo en la nueva tarea de los finalistas. La posibilidad de alcanzar el Cuerpo de la Finalidad, es una de las emociones más espléndidas de Havona. La posibilidad de volverse un finalista es una de las aventuras más supremas de estas razas perfectas. También se reciben los nativos de Havona, en la misma proporción, en el Cuerpo de Finalistas Conjuntos Trinidizados en Vicegerington y en el Cuerpo de Finalistas Trascendentales en el Paraíso. Los ciudadanos de Havona, consideran estos tres destinos, los objetivos supremos de sus carreras excelsas, juntamente con la posible admisión en el Cuerpo de Finalistas de Havona.

Fragmentos de: “Mis tardes con Don Genaro”
Derechos de autor Reservados

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