Gordon – Len Lawson (USA) / Translation: María Del Castillo Sucerquia (Colombia)

 

Gordon

Después de la fotografía de William D. McPherson y el Señor Oliver en 1864, por Mathew Brady.

Dicen que la gente podría volar… Dicen que la gente podría volar, mantener su poder, aunque se despojaran de las alas – La gente podría volar.

Los africanos y sus descendientes, vendidos como esclavos, tenían dones y talentos especiales. Gordon creó un GPS con las cicatrices en su espalda. Sólo necesitabas poner la mano sobre ella y emergía la libertad. Era una estrella del norte, brillaba como el amanecer. Lo llamaron Whipped Peter, pero su nombre en clave mutante era The chompass. Así es como encontró el campamento de la Unión, después de huir de la granja en Luisiana. Pero regresó y ayudó a más de sus hermanos a escapar. Ya no podía vivir con ellos en la granja y acampó en pantanos entre caimanes y mocasines. Los buscadores de la libertad le siguieron el rastro en los árboles y en la profundidad del río. Lo hallaron corriendo por su vida, como ellos lo hicieron. Los trajo a la calma con el mapa del tesoro, los acertijos en su espalda. Los abrazó con los cultivos circulares en su piel negra. Pusieron sus manos sobre él y vieron la gloria. Fue un regalo del cielo como el de Juan el Bautista. Gordon sabía que su vocación era más grande que el látigo de su amo. Lo sabía, incluso, cuando estaba atado al puesto del supervisor, cuando sentía cómo el cuero quemaba la gracia de su carne. Sabía que sus gritos resonaban en el desierto del sur, al otro lado del océano, hacia las costas africanas y las tribus que lo engendraron. Pudo verlos con cada palmada en su espalda, estallidos de relámpagos que profetizaba su alma. Aparecieron con nitidez, cantando en respiraciones profundas. Ellos soplaron humo en el aire y la niebla deletreó su nombre. Sabía que debía liberar a su pueblo de la esclavitud. Habían nacido como una nación libre. A Sethe Suggs le creía un árbol en la espalda. Alcanzaba el espacio sideral con los bebés en gestación y los antepasados bailando en sus extremidades. En guerra con un fantasma que devoraba sus raíces… Pero Gordon, The Compass, tenía un cohete en la espalda. Era un embajador del cosmos. Condujo a sus hermanos y hermanas diciéndoles tócame, te llevaré a donde quieras ir.

 

 

Author: Len Lawson (USA)

 

Gordon

after the photo by William D. McPherson and Mr. Oliver, 1863

CDV by Mathew Brady

They say the people could fly…Say the people who could fly kept their power, although they shed their wings.

–The People Could Fly

Africans and their descendants sold into slavery had special abilities. Gordon could create a GPS with the scars on his back. One needed only to place a hand on his back, and the path to freedom emerged. He was a North Star, bright as the morning. They called him Whipped Peter, but his mutant code name was The Compass. This is how he found the Union camp after escaping from his Louisiana plantation. But he went back and helped more of his brethren escape. Of course, he could no longer live among them on the plantation, so he camped in swamps among alligators and moccasins. The freedom seekers sought him in the trees or under the surface of the river, but he found them running for their lives as he had. He soothed their panic with the treasure map patterns on his back. He embraced them with black skin crop circles. He placed their hands on him, and they beheld his glory. He was a gift from above living like John the Baptist. He knew his calling was greater than the master’s whip. He knew even when he was tied to the overseer’s post, feeling the leather burn grace into his flesh. He knew when his screams echoed through the Southern wilderness, back across the ocean, onto the African shores, and to the tribes that birthed him. He saw them with every clapping slice through his back, cracks of prophetic lightning to his soul. They appeared vividly, chanting with heavy breaths. They blew smoke into the air, and the fog spelled out his name. He knew he had to liberate his people from bondage. They were already a free nation. Sethe Suggs had a tree growing out her back. It could reach into space with unborn babies and ancestors hovering on every limb, warring with a ghost who ate at its roots, but Gordon the Compass had a rocket on his back. An ambassador to the cosmos, he piloted brothers and sisters saying, Touch me, I’ll take you wherever you wanna go

 

Translation: María Del Castillo Sucerquia (Colombia)

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