Poemas de Silvia Ortiz

 
Poemas de Silvia Ortiz
 
 
INSTINTOS
 
Bajo este improperio
de cañaverales viejos/
extiendo yo mis brazos/
mis pies al trote de sus aguas
y lánguido en su azote/
sus vuelcos/ su atuendo fresco/
y curvo resurgen mis instintos/
voraz del tragaluz/reflejos
más impuros/ impura falsedad/
de aquel que traga olvidos.
 
Decrece el habitáculo/
torcaz de inicua sombra/
habita y desocupa el polvo viejo/
el hoyo negro/ la calma excede/
el temporal ficticio/
la berma emerge/ tiesto el ojo/
en el volcán continuo.
 
La flojedad exhuma/
lo ideal exhala/
aquel mutante frío/
la faja eterna altera/
el limo en su arrebatado/
haz de buscarme y a solas/
y de seguros trajes/
se colmará tu vientre/ la arena
torna en su deidad impura/
se harán eco las noches/
los días declarantes/
impávidos los campos /
de esta opereta ajena.
 
Impávida la obra/
los rústicos dominios/
mis ansias son mis huesos/
mi calma en tragaluz/
sus vuelos son los cuervos/
las bestias son los buitres/
fragmentan leves naves/
que alquilan su tregua/
inmunda muda/
por dentro su interior.
 
Mi andrajo, mi superior hallazgo/
colores en la turba,/
¿no hueles a los vientos /
que rugen cuesta absurda?
no cuelgues rabia interna/
no beses ya mi boca/
que pende de la alberca
el improperio inerme/
descansa fuerte luz.
 
 
OCASO
 
Si alguna vez fui fuego en tus brazos,
lo escondí en el tempano de nieve,
en la lumbre solitaria de la luna,
bajo el nombre suspendido de mi amado,
percibí su aroma en la alforja de un pasado,
la reclusa noche de otro vino desde el puente
los suspiros.
 
Trascendido de colores, van los besos,
la concupiscencia secreta como deuda del amante,
el certero apunte de sus cauces es la suma
de sus aguas, la agonía de otra sombra.
 
Barranco en sus tardes, la heredad
perfectible del ocaso, es su cuerpo devastado
sin razón abrazándome sin tregua,
fulminándome en el pecho sin aliento,
casi dormida, las flores barranquinas en glamour,
los mares por crepúsculos dormidos, y solo hallé
el silencio por el beso de las luces de otra noche.
 
Si alguna vez fui volcán en la contienda de huidas,
visitándome las fieras del deseo, el paso de los vientos,
fue la noche de Barranco, fue la plana endulzada
del mozuelo, fue la libertad para el edén,
fue la gloria incendiada en la fiebre de tus manos.
 
Silvia Ortiz Escritora-poeta, Chicago, Derechos@reservados.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s