Fragmentos de: “Mis tardes con Don Genaro” / José Revello

José Revello

SOBRE LA NOCHE DE LOS TIEMPOS.
El tiempo del no tiempo
Según Don Genaro

HISTORIA DE LA ETERNIDAD. (Formación decimal astronómica)
Fragmento-77
El universo central y los superuniversos

 

4. EL MISTERIO DE DIOS

“La infinidad de la perfección de Dios -siguió Don Genaro- es tal que eternamente constituye un misterio. Y de todos los misterios universales impenetrables de la Deidad es, sin duda alguna, el fenómeno de la residencia divina en la mente de los mortales. La manera que convive el Padre Universal con criaturas del tiempo. La presencia divina en mente del hombre es misterio de los misterios. “El cuerpo físico -dice esta revelación- de los mortales es un «templo acústico de Dios». A pesar de que Hijos Creadores Soberanos vienen cerca de criaturas de mundos habitados y «atraen hacia ellos a todos los hombres». Aunque ellos «están junto a la puerta» de la conciencia y “llaman” y se llenan de dicha entrar en los que «abren la puerta de su corazón». Aunque sí existe íntima comunión personal entre Hijos Creadores y criaturas mortales, sin embargo, los hombres tienen algo de Dios mismo que mora dentro de ellos, del cual sus cuerpos son verdaderos templos. Cuando hayas terminado aquí. Cuando tu carrera haya acabado su forma temporal en la tierra. Cuando concluya tu viaje de tribulación en la carne. Cuando el polvo que compone el tabernáculo mortal regrese a la tierra dónde provino, recién entonces revelado, el espíritu que mora en ti «regresará a Dios que lo otorgó». Habita dentro de cada ser mortal de este planeta un fragmento de la deidad. Una “chispa” inmortal, viviente, potente y verdadera. Una parte integral de la divinidad. Por cierto aun no es tuyo por derecho de posesión. Pero concebido intencionalmente para volverse solo contigo si sobrevives la existencia mortal. Constantemente nosotros nos vemos confrontados en Uversa por este dilema. Ni aun jerarquías de las altas esferas conocen su impenetrable secreto. Nos confunde ciertamente el desenvolvimiento creciente del interminable panorama de la verdad de su infinita bondad, misericordia, incomparable sabiduría y carácter asombroso. Su misterio consiste en la diferencia congénita que existe entre lo finito y lo infinito. Lo temporal y lo eterno. La criatura espacio-temporal y el Creador Universal. Lo material y lo espiritual. La gran imperfección del hombre y perfección de la Deidad Paradisiaca. El Dios de amor universal se manifiesta infaliblemente a cada una de sus criaturas hasta la plenitud de la capacidad de la misma para aprehender espiritualmente cualidades de verdad, belleza y bondad divina. Para todo ser espiritual y para toda criatura mortal en esferas y mundos del universo de universos, el Padre Universal revela todo de su ser misericordioso que logra ser discernido por estos seres del espíritu y tales criaturas mortales. Dios no muestra preferencia por personas algunas ni entidades selectas, ni espirituales ni materiales. Solamente la capacidad de la criatura para recibir y discernir actualidades espirituales del mundo supermaterial. Eso limita la presencia divina que todo hijo del universo disfruta en cualquier momento. Como realidad en la experiencia espiritual humana, Dios no es un misterio. Pero cuando intentan aclarar realidades del mundo del espíritu para mentes físicas de orden material, aparece el sublime misterio: misterios sutiles y profundos que sólo el entendimiento de fe del mortal que conoce a Dios logra el milagro filosófico del reconocimiento del Infinito de parte del finito, el discernimiento del Dios eterno de mortales evolutivos de pequeños mundos materiales del tiempo y el espacio.


5. LA PERSONALIDAD DEL PADRE UNIVERSAL


“No permitáis que la magnitud de Dios, su infinitud, obscurezca ni eclipse su personalidad. «Aquel que concibió el oído, ¿no oirá? Aquel que formó el ojo, ¿no verá?» El Padre Universal es la cumbre de la personalidad divina. Es origen y destino de la personalidad a través de la creación. Dios es infinito pero tambien personal. Es personalidad infinita. El Padre es personalidad a pesar de que la infinitud de su persona le coloca siempre fuera del alcance de la comprensión de seres materiales. Dios -la Causa-Centro-Primera- es mucho más que personalidad, tal como la mente humana entiende esta personalidad. Es sin duda más inconmensurable que cualquier concepto de superpersonalidad. Pero es inútil discutir conceptos incomprensibles de la personalidad divina con mentes de criaturas materiales, cuyo máximo concepto de la realidad del ser consiste en la idea e ideal de la personalidad. El concepto más elevado posible del Creador Universal a que tiene acceso la criatura material, está contenido dentro de ideales espirituales de la idealización exaltada de personalidad divina. Por tanto, aunque vosotros podáis saber que Dios debe ser mucho más que un mero concepto humano de personalidad, igualmente conocéis que el Padre Universal no puede -de ningún modo- ser nada menos que personalidad eterna, infinita, verdadera, buena y de excelsa belleza. Dios no se oculta de ninguna de sus criaturas. Es inaccesible a tantas órdenes de seres porque «mora en una luz a la que ninguna criatura material puede acercarse». La inimaginable belleza y grandiosidad de la personalidad divina está más allá del alcance de la mente no perfeccionada de los mortales. Él «mide las aguas con el hueco de su mano. Mide un universo con la palma de su mano. Él es quien está sentado sobre el círculo de la tierra, quien extiende los cielos como cortina y despliega universo para morar». «Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas, quién cuenta sus mundos y a todos llama por sus nombres». Y así, pues, es verdad que «las cosas invisibles de Dios son parcialmente entendidas por medio de cosas hechas». Hoy día, y tal como vosotros sois, debéis discernir al Hacedor invisible a través de múltiples creaciones, así revelación y ministración de sus Hijos y subordinados. Aunque los mortales no puedan ver la persona de Dios, deben regocijarse en la seguridad de que es una persona. Por la grandiosa y personal fe aceptar la verdad que describe que el Padre Universal tanto amó al mundo que proporcionó a sus humildes habitantes la única posibilidad de eterna progresión espiritual. Que él «se agrada de sus hijos». Dios no carece de ninguno de atributos sobrehumanos y divinos que constituyen la personalidad perfecta, eterna, amorosa del Creador. En creaciones locales (a excepción del personal de superuniversos) Dios no tiene manifestaciones personales o residenciales aparte de Hijos Creadores Paradisiacos, que son padres de mundos habitados y soberanos de universos locales. Si la fe de la criatura fuera perfecta, seguramente, sabría que cuando hubiera visto a un Hijo Creador, ha visto al Padre Universal. Al buscar al Padre no pediría ni esperaría ver sino al Hijo. El hombre no puede ver a Dios hasta lograr la transformación espiritual completada. Las naturalezas de Hijos Creadores Paradisiacos no abarcan las potencialidades incalificadas de la absolutez universal de la naturaleza infinita de la Primera Gran Fuente y Centro. Pero el Padre Universal está de todas maneras divinamente presente en Hijos Creadores. El Padre y sus Hijos son uno en unidad. Estos Hijos Paradisiacos de la orden de los Micaeles, son personalidades perfectas incluso modelos originales para personalidades del universo local desde la Radiante Estrella de la Mañana hasta criaturas humanas más bajas de evolución animal. En ausencia de Dios y con excepción de su persona excelsa y central, no habría personalidad alguna a través de todo el vasto universo de universos. Dios es personalidad. Pese a que Dios es poder eterno, presencia majestuosa, ideal trascendente y espíritu glorioso, aunque todo esto e infinitamente más aun es, sin embargo, verdadera y eterna personalidad perfecta de Creador, una persona capaz de «conocer y ser conocida». Que puede «amar y ser amada». Alguien capaz de mostrarnos amistad. Alguien que conoce hasta el último recodo de tú subconsciente, más que tú mismo. Cuando tú sufres. El sufre contigo. Cuando tú ríes. El ríe contigo. Cuando tú dudas. El duda contigo. Por eso ejerce infinita misericordia. Porque siempre estará por delante de tu persona pero experimentando contigo. Por más que intentes esconder tus pensamientos, para El siempre serán claros. El conoce tus debilidades. Él sabe y entiende. Esta junto a ti desde siempre y por siempre. Él te consiente como nadie nunca hizo. Como ni siquiera tú mismo haces. Por eso eres su criatura en amor verdadero, eterno e infinito. El Padre en su misteriosa “chispa” fragmentada constituye la más increíble naturaleza de los hombres mortales de origen animal.”

José Revello
(Fragmentos de: “Mis tardes con Don Genaro”)
Derechos de autor Reservados

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