Minor Arias Uva (Costa Rica)

Minor Arias Uva (Costa Rica)
 
Minor Arias Uva, escritor e investigador. Nació en Pérez Zeledón, Costa Rica.
Ha publicado con las editoriales: Everest y Prensa Cicuta en España, Editorial Costa Rica, Editorial
Robin Books, Editorial Mirambell y con New York Poetry Press.
Premio Carmen Lyra de la Editorial Costa Rica en 1999.
Es mascarero e investigador apasionado con los temas de la naturaleza y de nuestros orígenes.
 
 
Albania, la tierra que verán mis ojos
 
Sigo el ritmo de este planeta pequeño
plegado de inmensidades,
oleaje breve de nuestra vía láctea.
 
Camino por Albania y por Costa Rica
simultáneamente.
Mapas ungidos de naturaleza y luz marina.
Voy hilvanando similitudes que nos armonizan.
 
En Albania intentan atrapar el río Viosa en una represa.
Salvaje “corazón azul” que reúne la vida en sus entrañas.
Su ondulación es música y sustento
para quienes habitan en sus litorales.
En Costa Rica cuidamos el Térraba Di Cri,
ante la misma amenaza.
 
Las hidroeléctricas pudren la mirada de los peces.
 
En ambos países encontramos las puertas abiertas
de las gentes del campo,
quienes comparten con los viajeros
como si se tratase de una resurrección,
aunque no tengan más que una memoria llena de grietas.
 
Allá, la profundidad infinita del Syri Kaltër,
el ojo azul,
que absorbe los reflejos del cielo albanés.
Y nosotros con nuestro río Celeste,
agua sagrada de nuestros ancestros.
 
Albania con sus dos mares: Adriático y Jónico,
Costa Rica: el Pacífico y el Atlántico.
Mar y mar en abruptas geografías,
fiera transparencia en sus profundidades.
 
Ambos países son atravesados por cordilleras y formaciones montañosas
que resguardan semillas y nacimientos.
 
En Albania,
el Parque Nacional Butrinto con sus humedales y zonas arqueológicas,
en nuestra Península de Osa: manglares y esferas.
Ambos sitios: Patrimonio de la Humanidad.
 
Sigo la cadencia de la música albanesa.
 
La poesía es este tejido resistente que nos aúna.
 
 
 
La lluvia que nos vio nacer
 
En mi país ancestral
las águilas arpías trasladan a nuestros muertos por tercos laberintos.
El espíritu del jaguar resurge desde las hojas secas
y extiende sus rugidos por las vértebras del bosque.
 
Giramos ante el resplandor del fuego.
 
Anastasia canta por horas
las palabras que memorizó hace siglos.
 
El tambor armoniza mis células.
Llega mi transmutación:
soy el río reventando en las entrañas de una semilla de ceiba,
el viento sacudiendo y germinando el polen.
Me extiendo hasta los flujos del magma.
 
Llueve, me condenso en una gota del trópico,
Memoria absoluta,
voz y reflejo.
 
Entra la luz del amanecer:
las serpientes bocaracá color naranja, color amarillo,
ondulan en el árbol de sotacaballo.
 
Vuelve el sol en su ciclo fecundo.
Abro los ojos
y emerjo desde el paisaje.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s