Poemas de Silvia Ortiz

Poemas de Silvia Ortiz

 

HAY RAZONES

Hay razones que no puedo disolver
en la inmadurez de las ventanas
y es otoño, hay razones en esta Lima
que me nutre y que martilla mi memoria
acentuada de recuerdos.

Razones que me matan cada tarde,
cuando hierven estallidos por mis venas
cuando asumo la memoria matutina
de saberte siempre lejos,
y de pronto cerca y otra lejos.

¿Dónde se convocan los quejidos
de la noche?,
¿Dónde se camuflan las pasiones
en la audiencia de las pecas en mi espalda?,
¿Dónde se oculta la inclemencia
de razones?
Dónde?

Las pecas de mi rostro son los huesos
incontables de las noches,
son mis manos describiéndo mariposas,
las pecas en mi espalda son los cuervos
del infante que soporta mis extrañas,
son pecados en la celda de naufragios,
son recuerdos, los recuerdos.

Las pecas nuevas en mi cuerpo
son las marcas en mi pecho,
son las sombras en mis piernas
desprovistas de sus fuerzas,
son temblores de recuerdos
el verde-verde de los campos.

Hay razones que encarcelan
mis sentidos, razones que
entumecen las ventanas
de este otoño sepulcral a mi costado,
ya no es Lima la que nutre mi alimento,
ya no es Lima la terrible de flagelos
cuando llueve y se cubre de corales
cuando vuelva desnuda la gaviota
en el cuerpo de tus ojos.

Silvia Ortiz Escritora-poeta, 07.03.2019, EEUU. Derechos@reservados.

 

A MI AMADA AREQUIPA

No extraño aquel vestido de novia
en fila del imponente estadio
ante mis ojos el Misti amado
y cortejado por cielos
la vera de los causes,
el tronar de cada rayo
la cima de los mares.

La callecita en piedra
el coro de los andes,
su blanco-blanco extremo
depura el festival sondeo
en cada transeúnte
el archipiélago de voces,
y concluyente el astro.

Aquel valle inocente
cual verde-verde loma
la loma del geranio
la aldea en los extraños gritos
Dianita en su total-total mañana
es juerga entre los puentes
la toma de recuerdos.

No extraño a Candy mi cuñada
apuro culinario sonríe siempre
en su cocina nueva la fe
para el combate cielo
en su complicidad de aquel
Anis Najar remedio bendito
y mas certero que empuñan
cada sorbo, bendita mi Arequipa.

Tampoco extraño la cedida
habitación de noches
apretándome los fríos,
el duerme-duerme-duerme,
el fuego en su misterio
y las heladas crujen
el poco a poco vibrar
del campanario.

El canto de los días
en que a fuego yo tejía
y destejía ayudada por Cielito
sobrina niña es mas el sueño
gotero las lluvias empedradas,
y la nostalgia me traje todo
juntitos para calmar el llanto
de esta Lima ardiente,
ardiente en su calor.

La noche en que partí
arrastré como mantilla azahar
caricias de sus manos Arequipa
y la conquista apaga mi cálido recuerdo
la risa que forjé en la nocturna danza
allí esta en disputa el baileton fugaz.

La torrentera empuja
cerquita pa tu asombro,
el Padre Nuestro llora
la tentación adjunta
el panecillo “tres puntas”,
el queso exquisitez…
no extraño aquel vestido
de novia mi Arequipa,
te tengo y yo te tengo
siempre frente a la Virgen Chapi.

Silvia Ortiz Escritora-poeta, 15 agosto 2018,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s