LOS TONOS DEL ÁNGEL / Poema de Alberto Edel Morales Fuentes

Poema de Alberto Edel Morales Fuentes

 

LOS TONOS DEL ÁNGEL

El invierno apaga los cielos de la Niña.
Pero yo comienzo a descorrer su lámpara.
No tengo otro prodigio que el puro deseo
—manos, ámenla, no tengo otro prodigio.

Más allá de la tarde el piano deja en mí sus nostalgias.
Yo digo: Con el muro a la espalda
los cómplices van a morir. No llores. Acaso fíjate
qué música acerca las ciudades.

Pequeño es el aro de la luz.
Pero yo descorro la lámpara del ángel.

(…y la claridad de noviembre es larga y limpia, escribe en un costado de la sábana. Luego se abraza las rodillas y simula pensar en mí después de muchos años. En su costado de la sábana ella escribe. Todo ocurre como la fiesta del silencio en las cabezas, y la claridad de noviembre es larga y limpia, escribe…)

Luz que amanece y duele,
no hubiese creído este esplendor y su espejo.
Luz que amanece y duele,
sé que la voz y el tiempo me condenarán si escapa.

Digo: Hágase la luz,
y la claridad de noviembre es larga y limpia.

No lo hubiese creído: que alguien develara así
el misterio alimentado en otro juego.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s